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Este 12 de Octubre Dan y yo, aparte de celebrar la hispanidad, estabamos celebrando nuestro segundo año juntos. Como nos encanta pasear, me encargué de la logística de reservar en "Hacienda Santa Teresa" un paquete para pasar la tarde entre "La Ruta del Ron" y la "Cata de Rones"; hacía años que yo no hacía ese paseo y para Dan era primera vez, por lo que disfrutamos muchisimo.
Había muchísima gente en la hacienda ese domingo, por ser feriado me imagino, así que aunque llegamos a tiempo de bromita y no perdimos la reservación. Menos mal que las chicas fueron super diligentes y nos llevaron hasta donde estaba nuestro grupo, y nos estrenamos entrando a la "Bodega Privada" donde tienen sus reservas de rones personalidades mundiales como Mijail Gorbachov y Oscar Arias amén de otras personas de la vida nacional. Me encantó el olor que tiene esa bodega, el detalle de las barricas decoradas muy prolijamente y la sensación de lujo total que se tiene. Por supuesto no permiten fotografías, lo que es genial, porque significa que tienes que ir por tí mismo a comprobar lo que te digo.
Al salir de "Bodega Privada" nos prepararon la "Cuba Libre" más espectacular que he probado, con ron venezolano, limón, toque de amargo de angostura y cocacola, como debe ser. Es un trago delicioso, refrescante y te acompaña por el resto del paseo.
Luego fuimos a la "Casa Tovar" que es la edificación original de La Hacienda, donde presenciamos un performance tipo colonial muy bueno, vimos objetos antiguos y curiosos, así como los primeros trapiches y botellas de ron. Es genial porque es como dar un pequeño salto al pasado de la historia industrial venezolana. Luego subimos a un carrito, estilo trencito, donde hicimos el paseo por las instalaciones actuales de la hacienda y por supuesto recorrimos su famoso camino de chaguaramos.
Al regreso del paseo por las instalaciones nos quedamos frente a Casa Tovar para participar del Centro de Catado. Ahí probamos cuatro rones y dos licores elaborados por la empresa, aprendimos a diferenciar olores, sabores, permanencia, viscosidad y otras características que distinguen a los rones. Lo pasamos buenisimo y salimos certificados y "santaterizados", un eufemismo para decir que bebimos mucho pero con estilo.
Nuestro paseo de la tarde superó las expectativas de DAN y logró fascinarme, como siempre. Nos quedaron pendientes el campo de golf, la cancha de paintball y degustar algun platillo en el restaurant que tienen, pero seguramente en un nuevo viaje disfrutaremos de eso y más... y seguiremos posteando :o)



