Para nadie es un secreto que me encantan las playas solitarias, donde el rebulicio de gente no le robe hermosura al mar y realmente el sonido de las olas sea ese arrullo relajante que ando buscando frente al océano. Y aunque todo mundo me hablaba de Isla Larga, nada más pensar en la super cola que se debe hacer para llegar hasta allá en fin de semana se me quitaban todas las ganas de embarcarme a conocerla. Sin embargo, me aventuré a conocerla en un día Jueves (de todos modos tenía que ir a Puerto Cabello por otras razones) y me regresé fascinada.
Como las fotografías hablan por sí solas, solamente les agrego que Isla Larga está ubicada en el parque nacional San Esteban y los botes deben tomarlos en la playa Quizandal de Puerto Cabello. En la isla no hay nada, así que deben llevar sus refrigerios, así como una bolsa para traerlos de regreso ( depositarlos en dos contenedores de basura que hay dispuestos allí para tal fin), recuerden que debemos hacer turismo ecológico y de bajo impacto.
Esta hermosura de país inspira tantas cosas hermosas, que es imposible dejar de mostrárselos. Espero que disfruten :o)

