Como nos encanta pasear, me encargué de la logística de reservar en "Hacienda Santa Teresa" un paquete para pasar la tarde entre "La Ruta del Ron" y la "Cata de Rones"; hacía años que yo no hacía ese paseo y lo disfrutamos muchisimo.
Había muchísima gente en la hacienda ese domingo, por ser feriado me imagino, así que aunque llegamos a tiempo de bromita y no perdimos la reservación. Menos mal que las chicas fueron super diligentes y nos llevaron hasta donde estaba nuestro grupo, y nos estrenamos entrando a la "Bodega Privada" donde tienen sus reservas de rones personalidades mundiales como Mijail Gorbachov y Oscar Arias amén de otras personas de la vida nacional. Me encantó el olor que tiene esa bodega, el detalle de las barricas decoradas muy prolijamente y la sensación de lujo total que se tiene. Por supuesto no permiten fotografías, lo que es genial, porque significa que tienes que ir por tí mismo a comprobar lo que te digo.
Al salir de "Bodega Privada" nos prepararon la "Cuba Libre" más espectacular que he probado, con ron venezolano, limón, toque de amargo de angostura y cocacola, como debe ser. Es un trago delicioso, refrescante y te acompaña por el resto del paseo.
Luego fuimos a la "Casa Tovar" que es la edificación original de La Hacienda, donde presenciamos un performance tipo colonial muy bueno, vimos objetos antiguos y curiosos, así como los primeros trapiches y botellas de ron. Es genial porque es como dar un pequeño salto al pasado de la historia industrial venezolana. Luego subimos a un carrito, estilo trencito, donde hicimos el paseo por las instalaciones actuales de la hacienda y por supuesto recorrimos su famoso camino de chaguaramos.
Al regreso del paseo por las instalaciones nos quedamos frente a Casa Tovar para participar del Centro de Catado. Ahí probamos cuatro rones y dos licores elaborados por la empresa, aprendimos a diferenciar olores, sabores, permanencia, viscosidad y otras características que distinguen a los rones. Lo pasamos buenisimo y salimos certificados y "santaterizados", un eufemismo para decir que bebimos mucho pero con estilo.
Nuestro paseo de la tarde superó las expectativas de mi grupo y logró fascinarme, como siempre. Nos quedaron pendientes el campo de golf, la cancha de paintball y degustar algun platillo en el restaurant que tienen, pero seguramente en un nuevo viaje disfrutaremos de eso y más... y seguiremos posteando :o)