22 abril 2010

Felíz Día Planeta!


Cuando tomé esta foto fue un día muy especial, de esos que se recuerdan toda la vida. Este lugar estuvo escondido para mí siempre, pues sin las señas adecuadas no se llega a esta ribera de un río en los Andes venezolanos. Pero justo ese día, no antes ni después, llegué guiada por esa voz tan familiar y un poco de mi sentido de orientación hasta aquí, donde el camino se acaba e inicia el verdor.

Hoy también es un día muy especial, es el día de nuestro Planeta Tierra, la casa redonda y azul que comparto contigo y con el resto de la humanidad. No tenemos otra casa, mudarse de planeta no es posible, la única opción es cuidar este mundo donde todos damos vueltas una y otra vez en ese girar infinito alrededor de una pequella estrella que llamamos sol.

Podríamos preguntarnos que hacen los gobiernos, y ya sabemos que hacen muy poco o nada. También podemos preguntarnos qué hacemos los ciudadanos... y aquí está nuestra oportunidad de lograr un cambio. Yo reciclo papel, siembro árboles, cuido el agua y hago el mejor uso posible de la energía a diario... y es mi pequeño granito de arena, ojalá un día aportemos todos para que podamos desearle al planeta Felíz Día todos los días.

p.s. La foto que acompaña a este post fue tomada en un terreno mantenido y cuidado por un muy querido amigo... si le damos la mano a la tierra ella, siempre generosa, nos regresa multiplicado.

14 abril 2010

Arepas Nocturnas


Llegamos tarde a La Casona de Margot, con el carro ya guardado en el estacionamiento no teniamos ningunas ganas de salir, así que nada tocaba comerse algo cerca. Preguntamos al chico de la recepción y nos dijo, aquí al lado venden arepas, y salimos medio zombies y en pijama en busca de las fulanas arepas. Nos encontramos con un localcito mínimo donde nos atendieron Katy y Juan Carlos, probamos unas arepas deliciosas, redonditas, bien cocidas (la vegetariana con guiso de berenjenas y champiñones sabia a GLORIA) y unos juguitos naturales fabulosos que completaron la cena. La atención de los chicos super esmerada, Juan Carlos hasta nos dió tips de cocina (muy valiosos para los que no cocinamos). Se los recomiendo ampliamente. Estan en la Av. 4 con Calle 15 de Mérida, justo en la esquina, atienden de Lunes a Sábado por las noches, usualmente desde las 7 hasta las 11.

13 abril 2010

La Casona de Margot

¿Quién me recomienda una posada en Mérida? Pregunté en twitter, novata entonces, escondida detrás de mi arroba. Al poco tiempo timbró el tweetdeck con la respuesta "La Casona de Margot", y aunque nóbel twittera ya tenía gente en quien confiaba, y al provenir esta corta respuesta de una de mis fuentes más seguras, busqué en google el site de la posada. Llamé por teléfono, reservé, realicé transferencia electrónica y partí rumbo a la Casona en búsqueda de un nuevo hospedaje.

Lo que más me gusta de la Casona de Margot es la atención que recibes allí, todo el personal es muy amable y eso siempre lo agradezco. Las habitaciones son limpias, cómodas y muy agradables para estar. Un detalle lindo es que las toallas las cambian a diario, cosa que no ocurre en todas las posadas. Como mis viajes a Mérida son de estudio (y placer, de lo contrario este blog no tendría tantas entradas merideñas), aprecio mucho las mesitas que tienen en los jardines, donde usualmente repaso al amanecer.

La Casona de Margot comparte estacionamiento con otra posada en la misma calle, y aunque deban caminar un poquito para pedir que les abran la puerta cada vez que vayan a entrar o salir, la verdad es que se agradece tener en todo el frente de la posada el estacionamiento, es un lujo que muy pocas posadas en el centro de la ciudad de Mérida pueden ofrecer y, para los que viajamos en auto y cargados de maletas (no, aun no aprendo a viajar ligera de equipaje) resulta realmente muy provechoso.

Si salen tempranito, como yo, podrán disfrutar de un rico café cortesía de la casa, que siempre cae bien en las frías mañanas merideñas. Para desayunar recomiendo, siempre, ir al Mercado Principal de la ciudad, por que atienden desde temprano, se come rico y a precios solidarios.

Aunque no cuenta con servicio de restaurant, por estar bicada en la Av. 4 Bolívar, entre calles 15 y 16 del centro de Mérida, a pocas cuadras de la Plaza Milla, hacen que conseguir comida no sea un dilema. En Milla encontré una pizzería fabulosa donde se come realmente riquisimo y la atención es esmerada, y a la que puedo ir tranquilamente caminando desde la Casona.

En esta posada me he sentido como en casa y siempre que me voy me quedan ganas de volver. Anotenla para su próximo viaje a Mérida, les encantará.


12 abril 2010

Un paseo entre los árboles


En el Jardín Botánico de Mérida descubrimos el "Sendero de los Árboles" Es una experiencia genial, que quiero repetir. No les niego, al principio me dió miedo, pero más eran mis ganas de saber qué se sentía subir. El primer tramo es INTENSO, pues no estoy acostumbrada a esa clase de esfuerzos, pero llegar a la primera estación vale todas las ganas que le puse. Desde arriba se puede ver toda la ciudad de Mérida, los árboles, respirar aire puro, los pajaritos. Qué felicidad.

En todas las estaciones del paseo hay guías, la mayoría estudiantes de la Universidad de Los Andes, que te van señalando el camino y ayudando a caminarlo, pero no te engañes, así como en la vida, cada paso tendrás que darlo por tí mismo. Me pasó que después de algunos titubeos, comencé a disfrutar plenamente de la vivencia, y se la recomiendo a todo el que quiera mirar este planeta desde otra perspectiva.

Puedes darte este paseo entre los árboles todos los fines de semana en el Jardín Botánico de Mérida si vas en temporada baja, si te toca viajar en temporada alta entonces el paseo está disponible todos los días. El precio es absolutamente solidario, y cuentas con todos los equipos de seguridad necesarios, por lo que es perfectamente seguro jugar entre los árboles en una tarde merideña.

11 abril 2010

Abril en Rosa

Cuando llega Abril una alfombra rosa cubre las calles de Maracay. Viviendo en estas tierras equinocciales, como las llamó Humboldt, es dificil encontrar señales de la primavera, más los apamates en Abril llegan puntuales con sus flores rosa, blanco y lila a llenar de color y vida esta ciudad tropical en la que vivo.

La hermosa foto que acompaña este post es cortesía de AntonioMou, la puedes ver ampliada en flickr. Mientras, yo disfrutaré de este Abril en Rosa.