13 enero 2011

Vestidos, Flamenco y Duende

Llegué una noche corriendo a casa de Larissa, mi amiga y profesora de danza, con la premura de todo estudiante que llega tarde a clase; sin saber el guiño que nos haría el flamenco y el duende a nosotras. Finalizada una clase de danzas que nos llevo hasta la India a través de pasos, músicas y ancestros; Larissa se me acerca y pregunta: "¿Donde compraste ese vestido?" e inocente respondo "No lo compré Lari, lo hice yo misma". Al instante voló con unas telas hermosas traídas de allende los mares, y los días del año nuevo de 2010 volaron entre medidas, centímetros, telas, cintas, medidas, pruebas y vuelta a probar el vestido hasta que por fin quedó perfecto. Fue la primera vez que cosí para alguien distinto de mí o mi mamá, no les puedo contar el susto que pasé... y confieso que hasta no recibir noticias de Larissa desde España diciéndome que el vestido había funcionado perfecto, no respiré aliviada.

Ahora este traje rosado, elaborado muy artesanalmente, por una niña que cose por diversión y no por profesión se ha convertido en el vestido de la suerte para Larissa, quien hoy me ha enviado este vídeo que la representa en el Festival de Danza Oriental y Danza de Vientre en Venezia, organizado por Unesco en el que luce ese vestido que jamás imaginé llegara tan lejos. Realmente el duende del flamenco hace magia... hasta con un vestido